Entorno

La casa se encuentra en Sinovas, un barrio de Aranda de Duero con unos 250 habitantes y cuenta con un rico entorno:

Nuestra casa rural se encuentra en pleno corazón de la Ribera del Duero, un enclave privilegiado para disfrutar del enoturismo. A minutos del alojamiento podrás visitar más de 300 bodegas, repartidas a lo largo de 115 kilómetros de viñedos. La zona ofrece experiencias para todos los gustos: catas guiadas, visitas a bodegas centenarias, proyectos innovadores y restaurantes de prestigio. Con más de 100.000 visitantes cada año, la Ruta del Vino Ribera del Duero es el plan perfecto para completar tu estancia, combinando descanso, paisaje y la mejor cultura del vino.

Un lugar sectreto bajo los pies de la gente que deja 7 kilometros de galerías conocidas como bodegas subterráneas. No son solo lugares donde se hacía vino, son espacios de tradición, reunión y nuestra identidad e historia vinicola.
La creación de estas bodegas se remonta a la época medieval donde viticultores, pico a pico, crearon pasadizos y galerias bajo tierra para mantener el vino ante condiciones climáticas extremas. A dia de hoy podrás acceder a este joya a través de puertas repartidas por toda la ciudad. Muchas de ellas, están abiertas al público otras se encuentran cerradas ya que es un espacio donde las peñas de arandinas se reununen y celebran.

¡Si conoces a alguien con llave, no dudes en entrar!

En nuestro pequeño pueblo, la historia se encuentra fuera de los museos. En las calles, en las plazas, y sobre todo, en nuestra iglesia San Nicolás de Bari, declarada Bien de Interés Cultural.

Esta joya del patrimonio nacional, guarda siglos de historia en su versátil estilo románico, mudéjar y renacentista. Entrar en este rincón histórico es detener el tiempo y trasladarse al Siglo XIII donde el artesonado, el alfarje, la portada, el púlpito y su retablo mayor nos narran como era la vida en ese siglo y como de importante era el pueblo y las tierras en las que se encuentran para ellos.

Aquí, en pleno Castilla y León, los campos dorados se mezclan con montes verdes y viñas centenarias. Caminar por estos rincones es parar el tiempo y observar los colores que cambian con las estaciones.

Y si sigues el camino, lugares como Santo Domingo de Silos o Covarrubias te envuelven con su belleza tranquila, sus piedras antiguas y su ambiente acogedor. Este es un lugar para venir sin prisas, para perderse un poco y encontrarse mucho. Un rincón donde la naturaleza, la historia y la vida cotidiana se mezclan de forma sencilla y sincera.

Información detallada en:
http://www.riberadeldueroburgalesa.com/
http://www.rutadelvinoriberadelduero.es/